crecimiento ecomico y luchas civicas



Crecimiento económico

El Palacio de Justicia Departamental.


En la década de 1950, la construcción de la carretera (actual Ruta 7) entre Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba inició la era del despegue económico de la ciudad, así como también las luchas cívicas que lograron rescatar los ingresos económicos para el departamento, fruto de la explotación de los hidrocarburos. Se crearon cooperativas de agua potable, energía eléctrica y teléfonos, sistema que luego de su gran éxito en Santa Cruz de la Sierra sería también implantado en el resto de los departamentos del país.

Entre 1966 y 1967, se desarrolló la guerrilla Cubano-Boliviana en el sector de Vallegrande, y finaliza con la captura y muerte del guerrillero clandestino Ernesto Che Guevara por parte de las fuerzas armadas de la nación. En 1983 ocurre una lamentable inundación ocasionada por el actual río Piraí, que se desbordó causando una inundación en un 45% de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y grandes pérdidas humanas y materiales. Fue un hecho que se repetió en 1984 en menor escala, algo que causó conmoción en la población que se volvó a las calles, logrando así atención inmediata a sus demandas y evitando que este hecho se repita a la postre. Entre 1982 y 1991, Santa Cruz de la Sierra se halla en el momento crucial de la lucha contra el nárcotrafico: sus calles se convierten en escenario de luchas entre mafias, y es comparada con Cali, por la impunidad de sus delincuentes y el auge del terrorismo urbano. Esta situación llegaría a su fin con ayuda de países extranjeros y un nueva postura de los gobiernos de turno. Una de las muertes más trágicas cometidas por el narcotráfico se perpetra en la persona del ecologista, biólogo y científico Noel Kempff Mercado, quien murió en compañía de su piloto y otros biólogos españoles. Había luchado por la preservación y conservación del parque ecológico que hoy lleva su nombre. Hoy aquel parque es objeto de estudios para ser declarado como patrimonio de la Humanidad.

Al igual que otras capitales de departamento, la ciudad de Santa Cruz de la Sierra fue hasta mediados del siglo XX el centro de los demás pueblos y caseríos de su región circundante, "el eje de la identidad y el límite de la lealtad" (Malloy). El aislamiento dio origen a una fuerte personalidad regional en un marco de sociabilidad donde predominaban las relaciones "haciendales" propias de las llamadas "sociedades tradicionales".

El crecimiento demográfico, económico y físico presentó un ritmo tal que, en el lapso de una generación, la localidad pasó de ser un pequeño pueblo de cuarenta mil habitantes a una gran ciudad de más de un millón de habitantes.

Es la ciudad que experimenta mayores transformaciones en Bolivia como consecuencia de sus altas tasas de crecimiento y migración, lo que exige una permanente búsqueda de soluciones en infraestructura, servicios de salud y educación. La estructura económica de la ciudad es terciaria e informal. El sector terciario representa el 94% de los establecimientos económicos y el 85% del personal ocupado. El mercado de trabajo informal involucra al 60% de la población.[cita requerida]

Lo característico de la expansión demográfica es la migración. En cuanto a los extranjeros, "muchos de ellos se instalan por períodos determinados de tiempo, y su poder de transformación es muy alto, ya que vienen específicamente a esta tarea."

Aunque las telecomunicaciones no han sido aprovechadas en todas sus potencialidades, la ciudad cuenta con recursos como telefonía celular 4G, cabinas públicas y varios proveedores de servicios de Internet banda ancha.

Desde los años 70, Bolivia se estructuró en torno a las tres grandes ciudades del llamado "eje troncal": La Paz, Cochabamba, y Santa Cruz de la Sierra. Estas ciudades son las cabezas de las tres áreas metropolitanas del país.

En el año 2004 Santa Cruz de la la Sierra al estilo de las épocas Jesuítas y coloniales, organiza un cabildo abierto mediante el cual lograría un referendum que en 2006 de daría la posibilidad de ser una de las primeras ciudades autónomas de Bolivia.

Luchas cívicas


El 30 de octubre de 1950, la dirigencia de la ciudad creó un nuevo instrumento para luchar a favor del reconocimiento de los fondos que por ley le correspondían, además de velar por el desarrollo de la región. Este instrumento es el actual Comité Pro Santa Cruz, cuyo primer directorio estuvo presidido por Ramón Darío Gutiérrez.

En 1955, el gobierno del MNR promulgó el Código del Petróleo; el artículo 104 de éste creó una gran ambigüedad, pues decía que el concesionario debía pagar al Estado "el 11% sobre la producción bruta en boca de pozo". Mientras que la Ley Busch -que no estaba derogada- otorgaba este 11% a los departamentos productores. A partir de este momento la dirigencia incorporó un nuevo reclamo: una ley interpretativa para el artículo 104.

En los años 70 (a ejemplo del movimiento surgido en Santa Cruz de la Sierra) comenzaron a organizarse en el país varios comités cívicos que tenían como objetivo fundamental buscar mejor distribución de los recursos estatales a favor de las regiones, luchando frontalmente contra el centralismo.

Tras la restauración del estado de derecho, la sociedad civil de Santa Cruz de la Sierra comenzó la lucha por una mayor descentralización, autoconvocando la elección directa de alcaldes. Hasta aquel momento, el sistema ultracentralista imperante implicaba la designación de los alcaldes por el presidente de la República, acción que acabó con el citado movimiento y que terminaría siendo imitado en todo el país.

El dinamismo de la región mantuvo al Departamento de Santa Cruz algo alejado de los movimientos insurreccionales que en el año 2003 asolaron a las ciudades de La Paz y El Alto, si bien los efectos económicos negativos se hicieron sentir en la zona. Ya en el 2004 se llevó a cabo el primer cabildo de la era contemporánea el 22 de junio de 2004 en el monumento del Cristo Redentor de Santa Cruz de la Sierra, con una multitudinaria concurrencia que respondió a la convocatoria del Comité Pro Santa Cruz bajo el lema de Autonomía y Trabajo, ante quienes Rubén Costas Aguilera planteó once tareas de este departamento para el resto del país, así como la realización de un referéndum por las autonomías departamentales.

El golpe asestado a la economía regional por el denominado “dieselazo” (decretado por el presidente Gonzalo Sanchez de Lozada) encendió los ánimos en enero de 2005, uniendo a los sectores sociales más disímiles de Santa Cruz en un movimiento de unidad favorable a la independencia de la región oriental de Bolivia, que rápidamente sumó al pedido de abrogación de dicha norma el viejo anhelo de autogobierno, organizando así el segundo cabildo que se llevó a cabo el 28 de enero de 2005, congregando aproximadamente 350.000 personas convocadas por la COD (central obrera departamental), las juntas vecinales, la Universidad Autonoma Gabriel Rene Moreno y el Comité Pro Santa Cruz, lo que significó una legitimación crucial a las demandas sobre autonomía del departamento de Santa Cruz.

Una consecuencia inmediata de dicho Cabildo fue el Decreto Supremo No. 27988 del mismo día del Cabildo, que permite que el Presidente de la República, en uso de sus atribuciones constitucionales, designe prefectos a aquellos que resulten elegidos mediante voto popular en los departamentos. Por ello, los prefectos, ahora elegidos por voto popular, tienen legitimidad soberana.

El tercer cabildo (15 de diciembre de 2006), llamado el Cabildo del Millón por haber congregado a más de un millón de personas entre las ciudades de trinidad del Beni, Tarija, Pando y el Cristo Redentor en Santa Cruz de la Sierra , fue realizado luego que la Asamblea Constituyente incumpló el mandato del referéndum por las autonomías del 2 de julio de 2006.

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